Paradero Posta, Centro Poblado de Yanahuara, Urubamba, Cusco, Perú
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Nosotros

¡Bienvenido a ser parte de este sueño! 

nosotrosInkallpa – Valle Sagrado es la realización del sueño de nuestra familia: hacer empresa, promover el desarrollo y el cuidado del medio ambiente, y difundir la cultura andina. La piedra angular de este sueño es lograr que su experiencia andina sea inolvidable; y, que usted pueda apreciar en su mayor dimensión la fuerza (Kallpa) creativa de la cultura andina (Inka).

Promovemos el desarrollo de nuestros vecinos capacitándolos en el trabajo, prefiriendo los servicios de personas y empresas de la zona. Nuestro deseo es que en Valle se desarrollen emprendimientos turísticos, agropecuarios, culturales, etc. Estamos convencidos que con más empresas se generará más valor y bienestar en el Valle. Sabemos que el desarrollo demanda mejorar la educación; por eso tenemos un programa de formación laboral y contribuimos a mejorar la educación en el Valle.

Hemos cuidado que nuestras instalaciones no contaminen y usen racionalmente el agua. Promovemos el tratamiento adecuado de los desechos con la comunidad y con otras empresas del Valle. Somos admiradores de la cultura andina buscamos identificar y difundir la cosmovisión, los conceptos y las prácticas que permitieron a nuestros ancestros andinos hacer un asombroso aporte a la humanidad.

La idea del hotel fue de Emma, una de nuestras hijas, y de Alonso, su esposo. Con su entusiasmo nos enrolaron, primero a Hilda, mi esposa, y a mí; luego, a sus hermanas Alejandra y Gabriela. En el hotel seguramente encontrarán a Alonso ocupado en brindarles el mejor servicio. Emi se ocupa de lo comercial. Hilda es el motor del proyecto, sin ella no se hubiera iniciado ni seguiría desarrollándose. En los años iniciales, Ale abrió el camino comercial y Gab sentó las bases de la organización y de la calidad del servicio.

Construir el hotel ha sido una experiencia muy fuerte. Hemos contado con el apoyo de nuestros vecinos de Yanahuara, de nuestros amigos de Lima y del Cusco.

Sin duda, lo más gratificante en este camino fue sentir ese apoyo y tan unida a la familia.

Damos gracias a Dios por ello, por todo.

Yanahuara, Julio de 2013.

Eduardo Mayo